NEFASTA Y CHULESTA
Mi experiencia con Cristina Orús ha sido profundamente decepcionante. El trato personal ha resultado nefasto: una actitud intransigente, prepotente y carente de empatía en todo momento. Me encontré con una persona que no solo mostró falta de educación en el trato, sino que además respondió de forma chulesca ante cualquier intento de diálogo constructivo. Considero que la profesionalidad no solo se mide por el trabajo realizado, sino también por la forma en que se gestiona la relación con quienes interactúan con su obra. En este caso, hay mucho margen de mejora.


