Mejor no, gracias.
Compramos un sofá lineal, el cual nos costó más de 1200€, super recomendado por uno de los empleados, el cual iba a ser muy cómodo, nos iba a durar toda la vida… solo que tardaría 1 mes en hacerse. Tela a prueba de arañazos, fácil limpieza…
¡Sorpresa! A la semana lo teníamos en casa… con pequeños desperfectos en el tejido, con uno de los brazos extraíbles con mucha holgura, rozado… hablamos con la tienda y acceden a cambiarlo porque es un sofá estupendo y así no puede estar siendo “NUEVO”.
Al cabo de 2-3 semanas nos traen el segundo sofá… el cual tiene más partes dañadas, el brazo extraíble al cerrarlo se cierra más de la cuenta y queda más atrás de lo normal, las tablas que van al suelo cada una a una altura… total que de 2 sofás nos intentan hacer los transportistas uno que quede medio decente, quito del viejo y pongo en el nuevo.
Se lo volvemos a comunicar a la tienda y su respuesta fue:
“Vais a dar más problemas con el sofá que madre mía… que queréis para la porquería que os habéis gastado??”
Al día siguiente nos llama el que debía ser el responsable de la tienda y no dice que nos recoge el sofá en ese mismo momento y nos devuelve el dinero para que no demos más guerra porque no vamos a quedar convencidos nunca; a lo cual nos negamos hasta comprar el sofá nuevo y que nos lo fueran a dejar. El señor nos dejó el sofá hasta que nos entregase otra tienda el nuevo y nos devolvieron el dinero.
No volvería a comprar allí, JAMÁS.


