Diagnóstico erróneo y cobro excesivo
Contacté con Tecniluz Barcelona un domingo por una emergencia eléctrica en casa: los protectores saltaban incluso con todas las llaves térmicas bajadas.
Me indicaron que en 40 minutos vendría un técnico y que la visita costaba 50 €, descontables si aceptaba el trabajo.
El operario estuvo casi 2 horas revisando el cuadro eléctrico e incluso haciendo llamadas para pedir ayuda. Finalmente me dijo que los “diferenciales” estaban averiados y que debía comprar otros nuevos. Hizo un puente para saltárselos y me mostró que así funcionaba la luz.
Cinco minutos después supe que varios vecinos tenían el mismo problema: una sobretensión en la zona de hasta 260 V. Es decir, el origen era externo y relativamente fácil de detectar con las herramientas adecuadas.
Lo llamé para que no comprara nada y volviera a dejar la instalación como estaba. Al regresar me quiso cobrar 320 €: 120 € por desplazamiento y 200 € por diagnóstico, pese a que el diagnóstico era incorrecto.
Tras una discusión incómoda y sin atención telefónica por parte de la empresa, terminé pagando 220 €.
Mi experiencia fue muy mala: precios poco claros, diagnóstico erróneo y trato desagradable. No lo recomiendo.

