Calidad mediocre y servicio postventa inexistente
Compré una mesa por un valor de 190 € en habitium que era el intermediario entre grupo Adec y yo y la experiencia ha sido nefasta desde el primer día. El producto llegó con defectos de acabado y desperfectos evidentes de fabricación. Lo mejor es que te envían un mail previo diciendo que estés en la recogida del paquete y que hagas constar en el albarán si el embalaje tiene desperfectos, cosa que hice y lo rellené. Al reclamar a habitium, la sorprendente respuesta de la empresa, según el fabricante, Grupo Adec, es que son "nudos y vetas naturales de la madera". Hay que tener muy poca profesionalidad para intentar camuflar taras de producción como "características del material",
subestimando el criterio del cliente de una manera tan flagrante.
Habitium me dice que ellos simplemente trasladan la opinión de el fabricante (grupo adec) y me pongo en contacto con ellos, y ni siquiera se han dignado a contestar.
Según la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, ante un producto defectuoso la resolución debe ser completamente gratuita para el comprador. Lo que hace esta empresa no es solo una falta de ética comercial, es una práctica abusiva e ilegal.
No vuelvo a comprar aquí en la vida, y desde luego me encargaré de que mi entorno tampoco lo haga. Ya se ha tramitado la correspondiente queja ante la OCU. Si buscas un producto con unos mínimos de calidad y una atención al cliente que respete tus derechos básicos, busca en otra parte. Evitad esta tienda a toda costa.
Siguen contestando que son marcas de las vetas, de la madera, que la madera tiene hendiduras y te clavas astillas si pasas la mano, justo en las partes del embalaje.
Menos mal que tengo las fotos, y vídeos,con la fecha de realización, y que se colgarán en redes, a la OCU y a la junta de arbitrariedad y en escribiré la opinión en todas las páginas de opiniones,
Por cierto, cada día me borran los comentarios en instagram, sólo hay que mirar la página de la ocu para ver las miles de opiniones similares a la mía.
Seguiré escribiendo opiniones para que me volváis a tener el valor de decir que son las vetas de la madera. Lo que no tenéis vosotros es vergüenza








