Fatal
La cuna Umami en sí tiene muy mal aspecto y bastante endeble, la cuna más barata de Ikea se ve de lujo al lado de esta. Del colchón no puedo opinar porque nunca llegó. Una vez enviado el paquete de vuelta, tardan la vida en devolver el dinero y no cogen el teléfono ni contestan a los mensajes. Hay que perseguirlos y comentarles las posibles consecuencias de retener dinero que no les pertenece... En fin, una experiencia nefasta.








