chapuza silicona mampara
Instaladores chapuzas y maleducados. Dos chicos con gesto de cabreo y amabilidad cero instalan la mampara (coste instalación 177€) y aplican la silicona sin haber limpiado el polvo que acaban de hacer al taladrar. Rematan la silicona con el dedo y papel higiénico rebañándola un centímetro de ancho por todos los azulejos y plato ducha. Solicitio que vengan a arreglarlo y una semana más tarde viene uno de ellos a confirmar la chapuza y a decirme que no saben hacerlo mejor, que no conocen productos para aplicar silicona profesionalmente, por eso la ponen transparente. Queda en llamarme para volver pero una semana después llamo a ver qué pasa y aún no han pedido la pieza que quieren reemplazar porque está cubiera de pegotes de silicona. Al teléfono, el instalador me vuelve a hablar con la misma amabilidad cero y bordería del primer día.
Así de profesionales son en Duscholux, con acabados de mercadillo y facturas de Mercedes Benz.








