Mi experiencia en Cedva Apizaco
Cedva Apizaco: Haber estudiado en esta institución fue, en muchos aspectos, una experiencia decepcionante. Más que un espacio de formación profesional y humana, el ambiente se siente rígido, autoritario y profundamente desgastante. El chef encargado de la especialidad mantiene constantemente una actitud soberbia, prepotente y humillante hacia los alumnos, comportamiento que no solo es permitido por la dirección, sino aparentemente normalizado.
Lejos de fomentar la creatividad, el pensamiento crítico o el amor por la cocina, la enseñanza se basa en la obediencia ciega y la repetición mecánica de procesos. El estudiante no es tratado como alguien en formación, sino como mano de obra que debe aprender a seguir órdenes sin cuestionar. La cocina termina reducida a un sistema frío y automatizado donde importa más la sumisión que el aprendizaje real.
El ambiente entre alumnos tampoco ayuda: se promueve más el ego, la competencia tóxica y el individualismo que el compañerismo o el crecimiento colectivo. Existe una cultura donde parecer superior pesa más que compartir conocimientos o apoyarse mutuamente.
Además, resulta preocupante la falta de apertura y respeto hacia distintas formas de pensar o vivir. Presencié comentarios despectivos hacia creencias religiosas, estilos de vida y posturas alternativas, incluyendo críticas hacia personas hindúes, judías o vegetarianas, así como rechazo hacia enfoques distintos para interpretar o ejecutar recetas. Todo aquello que se salga de “la forma correcta” establecida por la institución parece ser visto con desprecio.
En contraste, espacios como Cecati Apizaco muestran una visión mucho más humana y consciente de la educación: respeto, creatividad, emprendimiento local, sostenibilidad y formación integral. Ahí se percibe interés genuino por el desarrollo de las personas, no solo por producir empleados para la industria restaurantera.
Mi conclusión es que Cedva Apizaco funciona más como una fábrica de operadores para restaurantes que como una verdadera institución educativa. Si buscas inspiración, crecimiento personal, creatividad y una experiencia académica sana, probablemente este no sea el lugar indicado.

