Lamentablemente
Lamentablemente, mi experiencia con el Hotel Puerto Sherry ha sido muy decepcionante, y no por haberme alojado, sino precisamente por no poder hacerlo debido a una causa de fuerza mayor.
Tenía una reserva hecha con este hotel para el jueves 24 de julio, pero dos días antes fui diagnosticada con una enfermedad infectocontagiosa e ingresada, por lo que me fue totalmente imposible viajar. Aporté al hotel el informe médico oficial donde además se confirma la hospitalización, firmado por el facultativo del Hospital, y solicité la modificación de la reserva, y con ello, la exención del pago de mi habitación, ya que se trataba de un caso grave, ajeno a mi voluntad y debidamente justificado.
La respuesta del hotel fue completamente insensible: se limitaron a copiar su política de cancelación sin tener en cuenta en absoluto la excepcionalidad del caso. Alegaron que, por muy grave que sea la situación, su política no permite devoluciones ni cambios fuera del plazo.
Me parece preocupante que un establecimiento de este tipo no contemple ningún tipo de excepción ante situaciones de salud pública ni muestre un mínimo de empatía o humanidad hacia sus clientes. No se trata de un capricho ni de un cambio de planes de última hora: hablamos de una situación médica grave, que además podía haber puesto en riesgo al resto de los huéspedes si hubiera viajado.
Espero que revisen sus políticas y, sobre todo, que aprendan a poner a las personas por delante de las normas cuando la situación lo requiere.


