No para mí.
He acudido dos o tres veces a esta clínica para operaciones de poca importancia (empaste, colocación de corona) y he apreciado lo siguiente:
Las instalaciones están bastante bien, pero lástima que tengan la manía de dejar las puertas de los gabinetes abiertas mientras tratan a los pacientes. Es incomprensible que no respeten la intimidad del paciente, a veces cruzándose las miradas con los que van y vienen por el pasillo.
Una vez, estando yo tumbado en la habitación con la puerta abierta, oí la conversación de una persona a la que reconocí por su voz. Me parece una situación tercermundista, más cuando en una ocasión anterior ya había hecho un comentario al respecto a la chica de recepción.
Otro asunto es que el dentista que me atendió hace unos días (el más joven, si no me equivoco) para colocarme una corona provisional mostró tan poca habilidad presionando la pieza contra la encía, como si se estuviera peleándose con ella, que me hizo daño y a pesar de que era evidente que me dolía y de que me quejé, él ni se inmutó: ni una disculpa, ni un comentario. Lamentable.
Por último, cuando fui al mostrador para pagar, no había nadie pero luego apareció una mujer vistiendo de calle diciendo que la habían dicho lo que tenía que cobrarme (30 euros por pegarme de mala manera una pieza provisional en unos 10 minutos), luego desapareció antes de que la diera el dinero y entonces vino la recepcionista. Surrealista.
He de añadir que durante toda una semana, en la zona donde se colocó tan desafortunadamente la corona se notaba dolor al cepillarme los dientes. Quizá ellos no lo consideren una lesión.
No sé si el hecho de que se trata de una empresa familiar hace que se relaje un tanto el ambiente y las exigencias profesionales. Señores/as de clínica Ubierna: sean más profesionales.
July 4, 2023
Unprompted review