Recomendable
He necesitado en dos ocasiones de los servicios ofrecidos por el Centro Europeo del Consumidor en España y, tanto en el caso de una disputa en Francia como en el de otra en Finlandia, la solución obtenida ha sido a mi juicio justa.
Recomiendo recurrir a ellos para intentar obtener una solución satisfactoria cuando, por el motivo que sea, no resulte posible ponerse de acuerdo con una empresa europea una vez agotados los cauces convencionales.








